
El jueves pasado en primaTV, hablé abiertamente sobre la revolución de la IA que ya está transformando el mundo: una innovación tan profunda como el nacimiento de Internet mismo.

Los modelos de IA actuales moldean nuestras vidas, economías y sociedades a una escala sin precedentes. Sin embargo, tras estos avances se esconde una verdad inquietante: las gigantescas corporaciones que proporcionan estas tecnologías se vuelven poderosas utilizando nuestro dinero y nuestros datos, a menudo sin transparencia ni rendición de cuentas.
La verdadera pregunta es: cuando estas empresas alcancen la Inteligencia Artificial General (AGI), el momento en que las máquinas superen la inteligencia de nivel humano, ¿quiénes se beneficiarán?
Sam Altman dijo la famosa frase:
“Le preguntaremos a la AGI cómo reembolsar a nuestros inversores”.
¿Notas algo? La humanidad no forma parte de la ecuación.
En la entrevista, comparé el crecimiento de la IA con el del bambú:
La IA actual es como el bambú: crece increíblemente rápido, superando todo lo que la rodea. Si no prestamos atención ahora, pronto nos encontraremos viviendo a su sombra, preguntándonos quién la plantó y quién la controla.
En ShareAITrabajamos para asegurarnos de no quedarnos solo observando el crecimiento desde la barrera. Al descentralizar la infraestructura de IA y conectar dispositivos y servidores inactivos, ofrecemos a las personas una participación en esta transformación: una forma de convertir la capacidad no utilizada en impacto e ingresos.
No se trata solo de tecnología. Se trata de recuperar la autonomía en un futuro que afectará cada aspecto de nuestras vidas.
Puedes leer/ver la entrevista aquí:
Asegurémonos de que a medida que el bambú crece, crezca para todos nosotros, no sólo para unos pocos.
Tenga en cuenta que menos del 2% del contenido de esta entrevista fue generado por IA.
Me hiciste sentir curiosidad por revisar mi propio artículo usando:
https://quillbot.com/ai-content-detector
En mi caso, dice que 60% fue generado por IA. Tengo curiosidad: ¿qué usaste?
Jaja, estaba siendo dolorosamente irónico. Como obtuviste un 60% impresionantemente bajo, supongo que la conversación se salió lo suficiente del guion como para confundir a los detectores.
Parece que este es el nuevo juego: tejer nuestras voces con las de las máquinas, esperando que el resultado final se sienta lo suficientemente humano como para pasar la prueba del olfato, o al menos generar un buen hilo de comentarios.